Bogotá ocupó el primer lugar en calidad de educación y empleabilidad, según la más reciente medición del índice de ciudades universitarias, elaborada por la Red Colombiana de Ciudades Cómo Vamos, que tiene en cuenta el bienestar de los universitarios.

La cobertura de acreditaciones de calidad y la disponibilidad de docentes con doctorado, son algunos de los factores que se tuvieron en cuenta para posicionar a Bogotá, como la mejor ciudad en calidad de educación y empleabilidad.

“Todo lo que tiene que ver con educación y empleabilidad a Bogotá como ciudad capital le va muy bien, le va mejor que a la gran mayoría de ciudades en temas. Por ejemplo, del salario de enganche, la tasa de desempleo juvenil. Bogotá es una ciudad que va mucho mejor que el resto de ciudades del país y en términos de educación de calidad, en términos de acreditación de universidades de alta calidad, la capital tiene tiene un enorme diferencial con el resto del país”, dijo Luis Hernán Sáenz, coordinador de la Red de Ciudades Cómo Vamos.

Para ver todas las noticias de Bogotá visite www.conexioncapital.co. Encuéntrenos también en Facebook como Canal Capital.

La medición también resaltó los principales retos que la capital debe asumir para mejorar la calidad de vida de los universitarios.

“En relación al costo de vida y a la calidad de vida, Bogotá tiene una tarea pendiente que podría desde la política, en términos del costo de vida, pensar en políticas públicas que beneficien a los estudiantes, reducir o subsidiar el acceso al transporte. Asimismo, buscar y ofrecer alternativas de vivienda, específicamente dedicadas a esa población, puede ayudar a disminuir los costos de vida. Y por el otro lado, la calidad de vida es una deuda pendiente en la ciudad y retos muy grandes que tienen que ver con la calidad del aire, la movilidad, etc”, agregó el coordinador.

El estudio tiene por objetivo hacer un diagnóstico sobre el bienestar de los estudiantes de educación superior, para incidir en las políticas públicas del Gobierno en pro de los jóvenes.

Por: Natalia Morales