Foto: Coviandes.

Tras los 15 derrumbes que se presentaron en la vía Bogotá - Villavicencio en la noche del domingo a causa de las fuertes lluvias, los puntos críticos que existían en este corredor pasaron de 10 a 21.

Esta situación ha obligado a las autoridades a mantener el cierre total, mientras intentan con la ayuda de maquinaria, remover los escombros que obstaculizan la carretera.

Según Manuel Gutiérrez, viceministro de Infraestructura, hasta que no se tengan las garantías para no exponer a los conductores, no se abrirá la vía Bogotá - Villavicencio.

Para remover más de 26.000 metros cúbicos de escombros, la concesionaria Coviandes tiene a disposición maquinaria y más de 60 personas trabajando en tres frentes de obra.

De acuerdo con Carlos García, vicepresidente de la Agencia Nacional de Infraestructura, para resolver los problemas que se presentan con el terreno son necesarias obras de ingeniería especializada para las que habrán dos fondos.

"Existen dos fondos de contingencia. Uno de ellos es del orden de 93.000 millones de pesos y hay otro para sitios críticos que es para el orden de 62.000  millones de pesos. Lo que hay que revisar es la posibilidad de hacer uso de ellos", dijo García.

Marcela Amaya, gobernadora del Meta, le hizo una solicitud al gobierno por 100.000 millones de pesos, dinero que se destinaría para trabajar en los 10 puntos críticos, que inicialmente, habían sido identificados y que han dejado en los últimos cuatro meses millonarias pérdidas para ese departamento debido a los cierres de la vía.

"Las afectaciones que ha tenido el departamento del Meta son de 53.000 millones de pesos en los diferentes sectores: turístico, agrícola, el sector de la construcción", expresó Amaya.

La Policía de Tránsito ha habilitado dos vías alternas, una para llegar a Villavicencio desde Bogotá por la carretera a Machetá y la otra para llegar a Bogotá desde la capital del Meta por Tunja. En ambos trayectos el tiempo aproximado es de 11 horas.

Por: Juan David Amaya.