Aunque son animales bastante limpios al acicalarse constantemente, en ciertas condiciones y cada determinado tiempo es recomendable bañarlos para eliminar la suciedad que su lengua no alcanza a asear. Sin embargo, es evidente que la relación entre los gatos y el agua no es la mejor. Lo ideal, de cara al futuro, sería acostumbrarlos desde temprana edad al baño con agua a una temperatura media.

La edad del minino es uno de los factores a tener en cuenta, lo recomendable es comenzar a hacerlo a partir de los tres meses. La frecuencia puede ser de un mes o menos, dependiendo de las condiciones de salud del gato ya que también existen ciertos tratamientos veterinarios que necesitan un baño constante.

Pero si el gato no está acostumbrado a tener contacto con el agua, cada vez será más difícil poder bañarlo. Además, se debe tener en cuenta la raza y tipo de pelaje del minino al momento de bañarlo, ya que dependiendo de ello se necesitará una mayor o menor frecuencia y procesos adicionales tras el secado de la mascota como el cepillado.

¿Cómo bañar un gato?

Para llevar a cabo el baño a un gato, será necesario disponer de tiempo y paciencia. Aunque a tu gato le guste el agua, cualquier movimiento brusco puede generarle estrés y complicar la actividad. Se puede usar la bañera con agua tibia (30 grados), una alfombra antideslizante y un champú específico para felinos, porque los champús para humanos, aunque sean neutros, no respetan el PH de la piel de los gatos.

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Publicado por Canal Capital en Domingo, 9 de diciembre de 2018

Durante el bañado, evita el contacto del agua con sus orejas y ojos ya que podría presentarse infecciones luego. Se puede comenzar mojando la parte inferior de su cuerpo con la mano mientras se enjabona con otra mano y luego de dejar que el champú actúe un minuto se puede mojar su cuerpo con abundante agua para eliminar restos de jabón.

Una vez finalizada la tarea, hay que secarlo con una toalla destinada especialmente para él y que frecuentemente sea lavada.