Una habitante de un municipio de Cundinamarca llamado San Juan de Río Seco construyó un biodigestor o generador de combustible que funciona con estiércol de cerdo, el cual fue premiado en Estados Unidos y España como un ejemplo de conservación del medio ambiente que se puede aplicar en la ruralidad del mundo.

Sandra Mendoza, siempre soñó con tener en su casa un biodigestor, pues para ella el cuidado de los bosques es prioridad para la conservación de la raza humana.

“Son poquitas las personas que la tienen, y la tengo funcionando en mi casa, en mi finca”, comentó la emprendedora Sandra Mendoza.

Estuvo representando a Colombia en un evento de mujeres rurales en España con este proyecto, y este año fue invitada por una fundación enfocada a las microfinanzas y la FAO a contar su historia en la sede de la ONU en New York.

“Ya no contaminamos con el estiércol de cerdo, el líquido que produce sirve de abono a las plantas. No deforestamos y podemos consumir los productos que salen de la finca para alimentar los cerdos”, agregó Sandra.

Esta mujer emprendedora inició su proyecto gracias al préstamo que le ofreció una entidad financiera por 5 millones de pesos y, aunque aún no los ha pagado en su totalidad, ya no cocina con leña y busca persuadir a más hogares rurales a hacer lo mismo.

Por: Carlos Grosso