Francotiradores de la Policía Militar de Río de Janeiro dieron de baja al presunto secuestrador de un autobús con 37 personas, que permanecía estacionado en el puente Río-Niteroí, localizado en la bahía de Guanabara, en el estado de Río de Janeiro, al suroccidente de Brasil.

"El secuestrador fue neutralizado por un francotirador del Batallón Especial de Operaciones Policiales y todos los rehenes fueron liberados ilesos", indicaron las autoridades brasileras, según informó el medio local Agencia Brasil.

El portavoz de la Policía Militar de Río de Janeiro (PM), coronel Mauro Fliess, confirmó la muerte del sospechoso sobre el que indicó que “tenía un arma de juguete”.

La muerte del sospechoso sucedió sobre las 9 de la mañana (hora local) cuando bajó del autobús, luego de tres horas de secuestro, vestido con una camiseta blanca, un pantalón negro y una bufanda que cubría parte de su rostro.

Al bajar del vehículo, el hombre les arrojó una bolsa a unos agentes de policía y cuando pretendía regresar al autobús recibió un tiro de un francotirador, según se observa en imágenes difundidas por la prensa local.

La Policía había informado, antes de dar de baja al hombre, que el secuestrador portaba un arma de fuego, un cuchillo, una pistola eléctrica y un galón de gasolina.

"Tenemos un hombre que se identificó como un policía militar. Está amenazando con tirar gasolina al autobús, poniendo a los pasajeros en peligro. Estamos en negociaciones con él para liberar a más rehenes. No sabemos cuál es su verdadero propósito", indicó Sheila Sena, portavoz de la Policía Federal de Carreteras (PRF), al diario brasileño O Globo, minutos después de que iniciara el secuestro.

Antes que terminara el secuestro, las autoridades habían confirmado que cuatro mujeres y dos hombres habían sido liberados por el sospechoso.

Con información de la Agencia Anadolu