En el norte de Bogotá se presentó un ataque por parte de un perro contra un transeúnte que paseaba con su mascota en el sector de Cedritos. La brutal agresión los dejó gravemente heridos. El abogado de la víctima denunció que tiene reportes que este animal ya ha atacado a por lo menos 35 personas.

Alfredo Vélez, víctima de agresión, aseguró: "tenemos un vecino, el señor Sixto Rodríguez que tiene dos perros dogo de burdeos a los que se niega a tenerles un bozal, estos perros se han vuelto prácticamente cazadores de perros pequeños".

Además, Vélez relató cómo fueron atacados tanto su mascota como él al intentar separar a los animales, "uno de los perros, el macho vino y atacó a mi mascota de una forma tan brutal que le sacó los intestinos y tuvo que ser sometida a una cirugía de más de cinco horas".

Luego de esto, el animal atacó a Alfredo, "los perros me muerden las manos, yo soy diseñador de joyas, tengo la necesidad de la motricidad fina, me afectó bastante, tuve cuatro meses sin poder trabajar debido a las lesiones que me ocasionó".

Al momento de ocurrir los hechos los vecinos llamaron a las autoridades competentes, sin embargo, poner la denuncia se convirtió en un viacrucis pues los pusieron a bailar de una dependencia a otra.

Nancy Forero, testigo del incidente, afirmó que "nadie se atreve a hacer nada, los vecinos tienen miedo, somos personas de la tercera edad que a mí, personalmente, me da miedo salir a la calle".

El caso finalmente lo recibió la Fiscalía 127 de la casa de la justicia de Usaquén.

Victoria Sánchez, abogada, sostuvo: "hablamos de unas lesiones personales culposas con una incapacidad mayor de 90 días, esto quiere decir que este señor debería estar en prisión más de 16 años".

Señala que, al parecer, este hombre dueño de los perros que atacan tiene problemas psicológicos: "este señor a pesar de que ha tenido más de 35 ataques que tengo en mi firmas en la hoja de derecho de petición que voy a pasar y a radicar, este señor los suelta  sin bozal".

Según el código de Policía, artículo 124, es obligatorio el uso de bozal y correa para trasladar un canino de raza potencialmente peligrosa en el espacio público y zonas comunes.

Por: Diana Alvarado