Familiares de los jóvenes que se están formando en la Escuela General Santander, se agolparon desde muy temprano a las afueras de esa dependencia de la Policía, esperando noticias de sus familiares en medio de la incertidumbre y el caos que generó el atentado.

“Nadie sabe nada. Nosotros estamos acá desde las 11:00 de la mañana y nadie sabe nada”, aseguró la madre de una de las víctimas.

Durante el día se vivieron momentos de desesperación e incertidumbre tras el atentado que sufrió la Escuela General Santander.

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“Estoy esperando que me dejen ingresar para ver a mi novio, él se llama Camilo Pedraza, es el cadete de una compañía que se llama Gillibert. Entonces estamos esperando que nos dejen ingresar, pero pues en este momento sus papás están en Cáqueza y la única familiar cercana que tiene soy yo”, señaló la joven.

Con el paso de las horas, las autoridades dieron una luz de esperanza para que los familiares de los cadetes pudieran entrar, hablar y verificar el estado en el que se encontraban sus allegados.

“Vamos a entrar a la capilla para que ustedes estén tranquilos. Vamos a ponerlos al contacto con sus familiares”, puntualizó Silverio Suárez, general de la Policía Nacional.

Después de reencontrase con sus seres queridos, estas familias rechazaron el atentado y le hicieron un llamado al Gobierno Nacional para que castigue a los responsables de este lamentable hecho. Además, fueron contundentes enviándole un mensaje a los autores del ataque. “Miserables canallas, den la cara de frente.” fue el mensaje de la madre de una de las víctimas.

Una vez confirmaron que sus allegados estaban sanos y salvos, muchas de las familias que llegaron hasta la Escuela General expresaron sus condolencias con los allegados de las víctimas. Asimismo, se llenaron de esperanza en que actos como estos no se volverán a registrar.

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