El 9 de febrero se celebra el Día del Periodista en Colombia, ya que en esa fecha comenzó a circular el diario Santa Fe. Sin embargo, la celebración se ve opacada por el preocupante panorama para ejercer este oficio en el país. 


Manuel Arango, es el director del Clarín de Colombia, un medio de comunicación independiente. Hace 15 meses tuvo que salir del municipio de Soacha, lugar en el que vivía, por las amenazas constantes en su contra

“El 15 de septiembre impactan a bala uno de los ventanales de mi casa. Lo significativo es que ya en el 17 me habían abaleado desde el techo”, contó Manuel Arango, periodista. 

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Señala, en la vivienda en la que se resguarda, que siempre ha sido perseguido por su perfil ideológico y por ser defensor de los derechos humanos.

“Ser periodista es el mártir alguien dijo si se mete reventones sabe que va a ser especificado pero sabemos somos conscientes”, agregó Arango. 

“La cuestión es que somos unos guerreros comprometidos con la defensa de la vida de los derechos humanos y la dignidad la soberanía nacional y la autodeterminación de los pueblos” , insistió el periodista. 

La última amenaza la recibió hace tan solo 3 días. A pesar de eso, continúa al frente del diario El Clarín de Colombia. 

 “Y en esta dicen que me dan 30 días para que me escape de esa ratonera en la que estoy escondido” , narra Arango mientras enseña la carta amenazante. 

En el día del periodista la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) indicó que la situación de los periodistas es difícil en Colombia y en Bogotá 

“Este año que terminamos documentamos 177 periodistas que fueron amenazados y en muchos de estos casos los periodistas tuvieron que salir de sus ciudades e incluso exiliarse. Tuvimos cuatro casos de periodistas exiliados”, explica Jonathan Bock, director (e) de la FLIP.

Bogotá y Medellín, por ser ciudades en las que hay más medios de comunicación, tienen el número más más alto de reportes. Sin embargo,  en otros departamentos como Arauca, Nariño y Valle del Cauca se han incrementado el número de amenazas a comunicadores.

“Esto implica que haya muchas zonas silenciadas en Colombia. Municipios en Arauca, Nariño, Cauca y Putumayo donde son zonas vedadas para el periodismo y donde es prácticamente imposible conocer lo que está sucediendo, y no solamente ahí, sino también en localidades en Bogotá porque la capital sigue siendo lugar donde más periodistas amenazan”, añade Bock. 

Además el más reciente informe de la FLIP indica que durante el 2019 ocurrieron 66 casos de acoso judicial como método de censura.

Por: Angel Aguilar