Ante un juez de garantías fueron presentadas las cinco personas vinculadas al presunto hecho de corrupción que salpica a la Jurisdicción Especial para la Paz.

Por los delitos de prevaricato, cohecho, concierto para delinquir y tráfico de influencias, serán investigados el fiscal Carlos Bermeo y sus cuatro presuntos cómplices de este hecho  que tiene nuevamente en la mira a la JEP.

Estas capturas, según la Fiscalía, se dieron dentro de un hotel al norte de Bogotá, donde se estaba llevando a cabo la entrega de los primeros 40.000 dólares de los 2 millones de dólares que al parecer se habrían pactado para evitar la extradición de Jesus Santrich.

Junto al fiscal de la JEP se encontraba el ex senador Luis Alberto Gil conocido como el tuerto Gil, quien ya había pagado cuatro años por ‘parapolítica’, de igual forma fueron detenidas otras tres personas: Yamit Prieto Acero, Luis Orlando Villamizar Gamboa, contratista de empresas públicas de Santander y Ana Cristina Solarte Burbano, ex candidata al concejo de Popayán.

Según fuentes judiciales, la mujer que estaba con ellos ingresó al baño y allí recibió cuatrocientos mil dólares.

El operativo fue desarrollado de manera simultánea en dos hoteles del norte de Bogotá.

Frente a lo ocurrido, la unidad de investigación de la JEP le salió al paso a las acusaciones dadas por la Fiscalía.

Jesús Ángel Bobadilla, presidente de la sección de revisión, afirmó que: “la UIA tiene autonomía administrativa al interior de la JEP para designar a sus propios funcionarios y empleados. En consecuencia, la magistratura no tiene injerencia alguna en esos nombramientos”.

Así mismo, le solicitaron a la Fiscalía General de la Nación, que acelere la investigación.

Según la Fiscalía, fueron tres semanas de investigación y seguimientos para dar con la captura de estas personas.

 

Por: Carolina Beltrán