Tony es un perrito callejero de ocho meses de edad que nació con malformación en sus patas delanteras y le dificultaba su movilidad. Los vecinos del barrio El Parejo lo vieron crecer en las calles del sector y aunque nadie podía adoptarlo, su misión era alimentarlo y llamar la Línea de Emergencias 123 para reportar este caso.

Cuando los médicos veterinarios hicieron las valoraciones médicas del estado de salud de Tony determinaron que debía ser remitido a una clínica especializada para iniciar su tratamiento.

 

Tony ha ido mejorando, tiene férulas para corregir la postura de sus huesos y mejorar su movilidad. Su recuperación se lleva a cabo en la Unidad de Cuidado Animal bajo el cuidado de expertos en este tipo de problemas en los huesos y recibe alimentos ricos en nutrientes que fortalecen sus huesos y su metabolismo.

Cuando Tony termine su tratamiento y recupere completamente su movilidad, podrá ser dado en adopción. Muchos perros como él ya se recuperaron y ahora sólo esperan que una familia les dé la oportunidad de comenzar una nueva vida en medio del amor y los cuidados que merecen.