Según la Policía de Tránsito y Transporte, en lo corrido del año van 12 personas que han sido judicializadas por atacar policías de Tránsito. Esto representa un delito definido como ataque contra servidor público.

Insultos, gritos y golpes son algunos de los comportamientos de las personas que desafían a los agentes de Tránsito. En 2018 se registraron 19 agresiones.

“Hemos tenido esta problemática en piques ilegales, en control del espacio público, donde las personas no aceptan que está cometiendo una infracción y decide agredir al funcionario público. Este comportamiento ordena la ley que debemos hacer la captura por este tipo de ofensa y ya el fiscal determinado de acuerdo a las lesiones y a la gravedad de la sanción que tenga esa persona. El Código Nacional de Policía también indica una multa de 800.000 pesos cuando las personas agreden al funcionario público”, dijo Gustavo Blanco, comandante de la Policía de Tránsito de Bogotá.

Lo que pocos saben es que un comparendo es una citación para definir ante un inspector si hubo una conducta contraria a la norma que merece una sanción. En esa audiencia el ciudadano puede hacer valer las pruebas que considere que lo eximen de la multa.

 

 

Las autoridades hacen un llamado a guardar la calma y a atender los requerimientos de la autoridad de Tránsito.

“También hay actuaciones que se salen de la vía legal extralimitó en sus funciones, abuso de autoridad y por eso estamos tomando medidas en capacitar a sus funcionarios y asimismo tomamos las medidas pertinentes y tenemos una oficina de recepción de quejas directas en tránsito que la persona puede venir pueden iniciar el proceso disciplinario.”

Quien agreda a un funcionario público incurrirá en prisión por un periodo de cuatro a ocho años.

Por: Catherine Hernández