¿Sabía usted que tras la derrota de las tropas de la unión al mando del general Antonio Baraya en la batalla San Victorino en 1813 en Bogotá, el presidente Antonio Nariño, en un acto de paz y armonía entre los partidos enfrentados, decidió plantar en la plaza mayor un arrayán al que denomino el Árbol de la libertad? Esta y otras historias sorprendentes guardan algunas plantas en Bogotá.

Puede que para usted los árboles pasen desapercibidos, pero ellos guardan grandes recuerdos de la independencia.

Patricia Velásquez, coordinadora del equipo de interpretación del Jardín Botánico, afirmó que "muchos árboles fueron muy representativos  y quisimos hacer como un homenaje a cinco de ellos, que de una u otra manera estuvieron relacionados con el proceso de la Independencia".

Los árboles más emblemáticos en Bogotá son los nogales, hay más de 7.998 sembrados.

"Para este caso hablamos de las ceiba, hablamos de los arrayanes, hablamos de la quina, y de uno muy especial para nosotros que es el nogal que en este momento es el árbol de Bogotá y de hecho todavía para muchas comunidades es considerado como un dios y pues  se considera como un árbol que fue resistente porque sobrevino a todo ese proceso de invasión española", cuenta Velásquez.

Otro muy significativo es la especie de arrayanes, "esta es una planta que Antonio Nariño mandó sembrar en muchas localidades de Bogotá y sus alrededores para representar justamente la libertad y cómo la posibilidad de sentirnos libres a partir de la dureza y la firmeza de cada una de sus ramas".

La invitación es para que usted preserve la naturaleza que, además de brindarnos oxígeno, guarda grandes riquezas históricas.

Por: Diana Alvarado