Andrés Felipe Carvajal, cadete de la Policía que resultó gravemente herido tras el atentado del carro bomba ocurrido en la Escuela General Santander, falleció en horas de la madrugada de este domingo.

Su hermana Daniela Carvejal publicó en su redes sociales un sentido mensaje de despedida en honor al hombre que considera su héroe. “No hay palabras para expresar el dolor que siento, sé que luchaste hasta el último segundo pero te ganó la guerra, la muerte. Sé que combatiste como un gran hombre. Espero que me cuides y que sepas que te amo hermanito. Que Dios te dé alas de guerrero para que hagas parte de su ejercito celestial”.

El joven se encontraba en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital El Tunal, en el sur de Bogotá. Allí permaneció en coma inducido y con respirador artificial desde que ingresó por urgencias minutos después del atentado.

Las afectaciones en el hígado, pulmones e importantes lesiones y quemaduras en su cuerpo debilitaron su estado de salud, a pesar de que los médicos trabajaran arduamente por salvarle la vida.

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Tenía 24 años. Andrés nació en Chiquinquirá, creció con su madre y algunos años de su infancia con su abuelos paternos. De joven, mientras cursaba el bachillerato, soñaba con ser médico, y especializarse en pediatría. “Amaba a los niños”, dice la señora Aura, tía de Leidy Arciniegas, novia del policía, a quien consideraba como un sobrino más.

Al no poder estudiar medicina, por falta de de dinero, luego de prestar el servicio militar en el Ejército, tomó la decisión de seguir en la milicia, pero cambió de fuerza y se presentó al nivel suboficial de la Policía como patrullero, donde estuvo tres años durante los cuales visualizaba otro sueño: ser general de la República. Un reto económico que tampoco fue fácil asumir.

Hace dos años se presentó a la Escuela de Cadetes General Santander. Con ayudas de la familia y con algunos préstamos consiguió los casi 15 millones para el ingreso. El sueño comenzaba a materializarse y su vida tenía el rumbo que quería, hasta que el terrorismo se atravesó en su camino y finalmente terminó por arrebatarle su vida.