Koko

Koko era ampliamente reconocida en el mundo gracias a su extraordinario talento para comunicarse por señas, lo que la convirtió en la principal embajadora de su especie en peligro de extinción.

Koko nació el 4 de julio de 1971 en el zoológico de San Francisco. Fue adiestrada por la doctora Francine Patterson y otros científicos de la Universidad de Stanford con el fin de poder tener una comunicación con ella, mediante más de 1.000 signos basados en la lengua de señas americana. Además, alcanzó a entender más de 2.000 palabras del inglés hablado.

Durante su vida, la gorila hizo parte del rodaje de varios documentales, además, dos de sus fotografías fueron publicadas en la portada de la revista National Geographic. La primera de ellas fue tomada por ella misma, con la ayuda de un espejo y la segunda, fue en 1985, cuando estaba abrazando un gato. De esa fotografía surgió un libro que fue introducido en las escuelas de Estados Unidos.

El animal hacía parte de Koko-Gorilla fundation, y la entidad en sus redes sociales mostró su tristeza ante su muerte: “Koko, gorila conocida por su extraordinario dominio del lenguaje de signos y también como embajadora de su especie en peligro de extinción, murió el 19 de junio a la edad de 46 años, fue símbolo de comunicación y de empatía entre las especies, todo el mundo la quería mucho y la va a echar de menos”.

Además, la fundación anticipó que seguirá honrando su legado con los proyectos, que incluyen un santuario de gorila en Maui y una app para el lenguaje de signos que beneficiará tanto a los gorilas como a los niños.

Uno de los recuerdos más significativos de Koko fue su cercanía con el actor estadounidense Robin Williams, con quién entabló una amistad. Incluso, el día de la muerte del talentoso intérprete de varias películas, la gorila lloró de tristeza por su partida.

En alianza con KienyKe.