Por tercera vez en menos de 12 meses, la Fiscalía General de la Nación exigió a la defensa del abogado Álvaro Dávila Peña que se abstenga de continuar con maniobras tendientes a dilatar el proceso que se surte en su contra, como coautor de los delitos de concierto para delinquir agravado, cohecho propio en concurso, e interés indebido en la celebración de contratos.

El ente acusador se pronunció de forma vehemente durante la audiencia de juicio que avanza contra Dávila Peña, en la que se tenía programado el testimonio de la exdirectora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) Liliana Pardo, por videoconferencia.

Como es de recordar, Dávila Peña acusado de ser el estratega jurídico en las adjudicaciones irregulares de contratos para la construcción y arreglos de vías, entre otros con los que se desfalcó a la ciudad entre los años 2008 y 2009 en Bogotá.

Según los testigos, se trató de un acuerdo de voluntades para defraudar las arcas de la ciudad, acordado en varias reuniones en la casa y oficina de Dávila Peña, a las cuales asistieron el exalcalde Samuel Moreno, su hermano el excongresista Iván Moreno y los hermanos Miguel y Guido Nule Velilla, quienes resultaron beneficiarios de los contratos.

Durante la audiencia pública tramitada en el Juzgado Primero Penal del Circuito de Conocimiento de Bogotá, la Fiscalía delegada en este caso exhortó a la defensa a agilizar su actuación procesal, tras cerca de 5 años que el señor Dávila Peña permanece privado de la libertad, toda vez que su captura se hizo efectiva el 22 de diciembre de 2012.

“No puede primar el interés particular por encima del general, el derecho a la defensa se ha respetado por parte del estado colombiano, se han respetado los tiempos procesales y los principios de igualdad de armas en todo sentido, incluso con la práctica de cada testigo”, sostuvo el fiscal.

Concluyó que no se ha negado el testimonio de Liliana Pardo aunque en la actualidad sea prófuga de la justicia, pero si no da su versión, con el uso de medios tecnológicos, que siga el orden agendado como es el testimonio del señor Álvaro Dávila.