Renovar la flota de buses de TransMilenio que ruedan desde el año 2000 era un sueño y una tarea pendiente. Desde hace 7 años, Bogotá debió haber sacado adelante la licitación, pero no se hizo.

En Capital Noticias le contamos la historia de este proceso.

Año 2012

En su primer año de Gobierno, el exalcalde Gustavo Petro anunció una renegociación en los contratos de las fases 1 y 2 del Sistema, pese a que tuvo tiempo de realizar una licitación.

Año 2013

En el siguiente año, luego de meses de discusiones, se firmó la prorroga de los contratos que, entre otras cosas, permitió extender la vida útil de los buses en 250.000 kilómetros. Para entonces la gran mayoría ya superaba el millón de kilómetros recorridos.

Año 2014

Ese año el periódico el tiempo reveló que la polémica prorroga estaba en la mira de la Procuraduría y la Fiscalía, porque presuntamente el empresario Carlos Alberto Gutiérrez Robayo, concuñado del Petro, habría intercedido en esa millonaria negociación.

Año 2015

Al final de su Gobierno, en diciembre, Petro dejó los prepliegos de una licitación para renovar la flota, sin embargo por sobrecostos, falta de estructuración y temas financieros, la actual administración tomó la decisión de no continuar con el proyecto denominado “Movilidad limpia”.

Año 2018

Finalmente, la Alcaldía Peñalosa llevó a cabo el proceso licitatorio que permitirá a la ciudad contar con 1.383 nuevos buses, de los cuales 458 serán articulados y 925 biarticulados.

Por: Juan Velásquez