Durante la semana un oso y un perro estuvieron en los titulares de las noticias judiciales del país. Por una parte, la Corte Constitucional exigió devolver a su hábitat al oso "Chucho" y por otro lado, un juez condenó a un año y tres meses de cárcel al piloto que le disparó a un perro en el norte de Bogotá.

Se ha demostrado que los jueces asumieron la gran responsabilidad de poder ajusticiar a las personas que le han hecho daño a los animales.

Para recordar, está el caso de Juan Sebastián Toro, un joven piloto colombiano que asesinó a Príncipe.

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José Gregorio Beltrán, abogado penalista, aseguró: "las pruebas que llegaron determinaron su responsabilidad en aplicación exclusiva de la ley".

El jueves la Corte Constitucional se reunió para hablar del caso del oso Chucho, un emblemático mamífero quien vivió unos años en una reserva natural de Manizalez pero luego fue trasladado a un zoológico en Barranquilla.

"Un animal no puede ser el destinatario del reconocimiento del derecho del Habeas Corpus, porque este está diseñado para las personas como titulares de derechos fundamentales y los animales no pueden ser sujetos de derecho", comentó el abogado.

El expediente del oso Chucho estuvo en poder de la Corte, quien le concedió ese derecho en una sentencia histórica.

"Es una sentencia que se da en el marco exclusivo de la ley y por supuesto, tiene entre la dinámica procesal que sea impugnada, que contra ella se interpongan los recursos a que haya lugar", precisó Beltrán.

En Colombia la ley protege a los animales y los considera seres sintientes, pero aún hay un déficit de mecanismos para hacer cumplir esa norma.

"La ley 1774 de 2016 en efecto está protegiendo a los animales no solamente reconociéndoles su calidad de seres sintientes, sino además introdujo, entre otras normas en el Código Penal una conducta", afirmó el abogado.

Capital Noticias consultó con Yerly Mozo, defensora de animales, y esto comentó: "Defensores de animales a lo largo y ancho del país estamos seguros que Colombia como sociedad quiere una transformación ética y moral de la forma en que se tratan estos seres".

El aumento de estas denuncias, según los expertos, se debe a que la ciencia ha podido establecer que los animales sienten, tienen emociones y comportamientos parecidos a los humanos.

Por: Carolina Beltrán