Ser sobandero es una labor más antigua que la de los curanderos o los rezanderos. ¿Cuánto conoces de esta tradicional práctica?

Carlos Murillo, o el Tigre, como prefiere que lo llamen, es de Manizales, pero se dedica a esta milenaria labor en Bogotá, a donde llegó desde muy joven a trabajar con su papá en un anfiteatro.

"Allá le ayudaba a preparar los cuerpos y ahí fui aprendiendo a conocer la anatomía de los músculos y los ligamentos", señala el Tigre.

Después de tener a sus hijos, decidió cambiar de oficio y dedicarse a ser sobandero. "Sudo mucho para cuadrar una lesión bien difícil. El don que me dio Dios fue atender a los pacientes muchas veces evitando una cirugía con una reducción, que es cuadrar una articulación como una rodilla o un hombro", dice sobre la labor que ejerce ya hace bastantes años en la capital.

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Según Carlos, con tan solo mirar a sus pacientes, puede dar un veredicto acertado sobre lo que les pasa, ya sea una fractura, un esguince o una luxación.

"Solo en casos en los que la persona esté muy lesionada, prefiero enviarlos a que se hagan una cirugía", dice.

El tratamiento del indio puede incluír yeso, inmovilización y posteriormente terapias para recuperar la movilidad completamente.

El sobandero más famoso de Bogotá

Bogotano que se respete conoce al Tigre, un sobandero de vieja data, que se resiste a dejar su arte en el pasado. Él lucha por mantener el don que, asegura, recibió para aliviar al paciente. #SobrevivientesMás historias en www.conexioncapital.co

Posted by Canal Capital on Wednesday, November 13, 2019