La Oficina en Colombia de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU expresó su respaldo al protocolo de la alcaldesa Claudia López, diseñado para las movilizaciones. "Su aplicación estricta puede creer condiciones en la sociedad y en las personas para ejercer su derecho a la libertad de expresión, reunión, manifestación y participación, fortaleciendo procesos democráticos", indicó Alberto Brunori, representante en el país de la alta comisionada Michelle Bachellet.

El representante de la ONU también detalló que en Bogotá su oficina hizo seguimiento a la situación de derechos humanos “en el marco de la jornada de protestas” por invitación de la Alcaldía de Bogotá y en estrecha coordinación con los órganos de control, la Personería, Procuraduría y la Defensoría del Pueblo.

“De acuerdo con nuestro análisis, constatamos avances en el uso del diálogo para no recurrir al uso de la fuerza por parte de la Alcaldía de Bogotá y de la Policía Nacional”, destacó Brunori, quien también señaló que la metodología de la administración distrital está “alineado con los estándares internacionales de derechos humanos”.

Asimismo, se refirió a los hechos de violencia contra la fuerza pública que tuvieron lugar durante la jornada y mencionó que ve "con preocupación que algunos individuos, afortunadamente una minoría, atacaron violentamente y hostigaron a miembros de la policía nacional, manifestantes e infraestructura pública y privada”, dijo Brunori.

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La metodología de la protesta social en Bogotá plantea, al menos, tres instancias de diálogo para prevenir disturbios y graves afectaciones durante las marchas, antes de la entrada en operación de la Policía disponible, la que patrulla a diario en las calles, y el Esmad, que solo intervendrá como última instancia y cuando se considere que hay una acción violenta que atente contra la vida.

Con información de la Agencia Anadolu