Foto: Boris Vergara - Agencia Anadolu

El fundador del partido Voluntad Popular se encuentra bajo arresto domiciliario en condiciones que su familia describe como de “total aislamiento”.

Este domingo 18 de febrero se cumplen cuatro años desde que el líder opositor al gobierno venezolano Leopoldo López se entregó a las autoridades venezolanas. El fundador de Voluntad Popular, quien actualmente está en prisión domiciliara, se convirtió en una de las caras más visibles de la resistencia al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro.

En febrero de 2014 López fue requerido por la Fiscalía venezolana por haber convocado protestas contra el Gobierno en varias ciudades del país, las cuales acabaron con tres muertos. El día 18 de ese mes, López convocó a una marcha para entregarse a la justicia.

En el 2015 se le condenó a casi 14 años de cárcel por asociación para delinquir, instigación pública, incendio intencional y daños a la propiedad. En el juicio no se le permitió aportar pruebas ni testigos. Por esta razón muchos se refieren a él como un preso político. Fue recluido en la cárcel de Ramo Verde, que al poco tiempo se volvió escenario de varias protestas de la oposición.

En 2017 se le concedió prisión domiciliaria pero la medida resultó ser, según su familia, un mecanismo de presión.

“No sabe en qué momento van a volvérselo a llevar y es una tortura para Lilian y el resto de la familia”, le contó Leopoldo López Gil, padre del líder opositor, al diario ABC de España desde Madrid. López Gil añadió que el líder opositor tiene prohibido comunicarse con otra persona, bajo amenazas de castigo para él y su familia.

Durante los cuatro años que Leopoldo ha estado detenido la crisis en Venezuela se ha agudizado. En 2014 López escribió una columna para el New York Times en la que narraba que el país tenía “una tasa de inflación del 57% y una escasez de productos básicos sin precedentes en tiempos de paz”. En 2017 la inflación llegó al 2161% y este año podría llegar al 10.000%, según el diputado opositor José Guerra.

La controversia política también aumentó desde que concluyó el diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y sectores de la oposición, en Santo Domingo, sin que se llegara a un acuerdo. Maduro convocó unilateralmente a elecciones presidenciales para el próximo 22 de abril.

El partido Voluntad Popular, fundado por Leopoldo López, emitió un comunicado en el que afirma que no participará en el proceso, ya que lo considera “un fraude electoral”, por lo que hizo un llamado a los demás partidos de oposición para que tampoco presenten candidatos.