Imagen: Carla Carniel - Agencia Anadolu

El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, salió esta mañana de la cárcel en la sede de la Policía Federal (PF) de Curitiba, tras ser autorizado por el Ministerio Público Federal (MPF) para asistir al entierro de su nieto.

A las 7:00 a.m., (hora local) el exmandatario abordó un helicóptero que lo trasladó al aeropuerto de Bacacheri, donde tomó un avión del gobierno local que lo llevó a Sao Paulo.

El nieto de Lula, Arthur Araújo, murió este viernes a causa de una meningitis y será enterrado este sábado en el Cementerio das Colinas, en Sao Bernardo do Campo, Sao Paulo.

Para solicitar la autorización de la salida del exmandatario, los abogados de Lula argumentaron que la Ley de Ejecución Penal prevé que presos dejen la cárcel para asistir a velorios de parientes cercanos.

En enero, Lula pidió autorización para salir del penal y asistir al sepelio de su hermano, Genival Ignacio da Silva, quien murió como consecuencia de cáncer en el pulmón. Dicho permiso no fue aprobado.

En abril de 2018, Lula fue condenado a 12 años de cárcel por aceptar un lujoso apartamento en la localidad costera de Guarujá, en el estado de Sao Paulo, como parte de pago de un soborno realizado por la constructora OAS, la cual recibió millonarios beneficios de contratos con la petrolera estatal Petrobras.

El 6 de febrero de este año fue condenado a 12 años de prisión y 11 meses por los delitos de corrupción y lavado de dinero.

El líder del Partido de los Trabajadores (PT) fue acusado de aceptar reformas por USD 270.000 en un apartamento ubicado en Atibaia, Sao Paulo, a cambio de favores políticos para las constructoras Odebrecht y OAS.