Según las autoridades de Sri Lanka, al menos 207 personas han muerto en ocho terribles explosiones que se han presentado en todo el país. Los ataques ocurrieron hoy cuando cientos de católicos celebraban el Domingo de Resurrección. Se contabiliza que al menos 450 personas han resultado heridas.

Las explosiones fueron simultáneas en cuatro hoteles, un complejo residencial y tres iglesias. Tras estos hechos, el Gobierno ha decretado el estado de emergencia y se impuso el toque de queda con efecto inmediato ante posibles nuevos ataques.

Hasta el momento, ningún grupo armado ha reclamado la autoría de los ataques. Se ha anunciado el cierre de todos los colegios del país durante los próximos dos días.

Las seis primeras explosiones se presentaron de forma coordinada en diferentes zonas de Sri Lanka. La séptima detonación se registró horas más tarde y la última minutos después.

El presidente de la nación, Maithripala Sirisena, envió un mensaje de calma al país, y a no creer en falsos rumores de nuevos ataques.

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