Rafael Nadal le ganó en tres sets a Roger Federer en las semifinales de Roland Garros y logró colarse en la final en la que enfrentará a Djokovic-Thiem. El mallorquín se impuso 6-3. 6-4 y 6-2 en 2 horas y 27 minutos de juego.

El enfrentamiento entre el tenista suizo, Roger Federer, y el español, Rafael Nadal, ha marcado la historia del tenis en el siglo XXI. Ninguna otra rivalidad ha sido tan intensa y significativa para los fanáticos de ese deporte.

Algunos de sus encuentros han sido considerados como parte de los más importantes de la historia. La final de Wimbledon de 2008, donde el ibérico se impuso en cinco sets, luego de varias interrupciones por lluvia, es definida por la prensa especializada como el mejor partido de todos los tiempos.

Los años han pasado pero la rivalidad en el tenis entre Federer y Nadal se niega a morir. El suizo tenía 22 años cuando enfrentó por primera vez, en 2004, al ibérico quien era entonces un adolescente de 17. Ambos tenistas, ahora, con 37 y 33 años, vuelven a encontrarse.

Estos son algunos de los episodios memorables de los 38 enfrentamientos entre Nadal y Federer, donde el español ha ganado en 23 ocasiones y el suizo en 15.

El adolescente de 17 años que reta al número uno del mundo

Cuando Nadal y Federer se enfrentaron por primera vez, en el torneo Masters 1000 de Miami en marzo de 2004, el suizo era el número uno del mundo y había ganado dos torneos de Grand Slam. Ocupaba, además, desde 2001 las portadas de los principales diarios deportivos, pues ese año venció en Wimbledon al estadounidense Pete Sampras, considerado hasta entonces el mejor tenista de la historia.

Nadal, con apenas 17 años, se perfilaba como un tenista con proyección, capaz de avanzar en primeras rondas de torneos de Grand Slam, pero aún había dudas sobre su desempeño en cruces definitivos. Todos los cuestionamientos se diluyeron cuando venció a Federer con un cómodo 6-3 y 6-3, en Miami, en 2004.

Nunca nadie volvió a dudar del español, que después se convirtió en una leyenda del circuito. Nacía una estrella, el único tenista capaz de poner a temblar el imperio que construyó Federer entre 2004 y 2009, años en los que ganó 15 de los 20 torneos de Grand Slam de su carrera.

Los mejores años de Federer en su carrera coincidieron con el vertiginoso ascenso de Nadal. La rivalidad entre ambos se volvió épica. El español se convirtió en el rey absoluto de Roland Garros, donde se impuso a Federer en las semifinales de 2005 y en la final de 2006, 2007 y 2008.

Federer le ganó entre 2005 y 2009 siete partidos a Nadal, mientras que el español se impuso en 12 encuentros.

El suizo consiguió algunas de las victorias más importantes ante el ibérico durante su carrera en Wimbledon, en donde lo derrotó en dos ocasiones: en la final en 2006 y 2007, y en el denominado Torneo de Maestros, donde le ganó en las semifinales de 2006 y 2007 en Shanghái.

El español, sin embargo, le propinó cinco derrotas consecutivas a Federer entre 2005 y 2006 y entre 2008 y 2009. Los mejores años del suizo estuvieron marcados por continuas derrotas ante Nadal, varias de ellas dolorosas como las que sufrió en las tres finales de Roland Garros o la de la final del Abierto de Australia de 2009.

“Esto me está matando”, confesó Federer, entre lágrimas, luego de perder en Australia en 2009 por quinta vez consecutiva ante Nadal.

El sufrimiento del suizo lo sintieron sus fanáticos, que veían como Federer postergaba el anhelado decimocuarto Grand Slam para igualar a Pete Sampras, hasta entonces máximo ganador de ese tipo de torneos.

La rivalidad entre 2008 y 2009 estuvo marcada porque ambos alcanzaron el número uno del mundo, luego de que el suizo completara 237 semanas en esa posición entre febrero de 2004 y agosto de 2008.

Una nueva década y un dominio absoluto de Nadal ante Federer

La segunda década del nuevo milenio llegó con el fin del dominio de Federer en el escalafón mundial de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), la consolidación de Nadal y el ascenso del serbio Novak Djokovic.

La rivalidad entre Federer y Nadal tuvo en los primeros cinco años de la década como claro dominante al español, que se impuso en 10 ocasiones al suizo, quien solo consiguió tres victorias durante esos años.

El dominio de Nadal se extendió, incluso a pistas duras donde Federer en años anteriores había conseguido algunas de sus victorias.

Algunos de los triunfos más importantes del español sucedieron en la final de Roland Garros de 2011, las semifinales del Abierto de Australia de 2012 y 2014, y las semifinales del torneo de Maestros de Londres de 2013.

El suizo se tuvo que conformar con vencer a Nadal en la final y ronda de grupos del Torneo de Maestros de Londres de 2010 y 2011, respectivamente, y en las semifinales del Masters 1000 de Indian Wells en 2012.

Entre 2013 y 2014, Nadal consiguió cinco triunfos consecutivos sobre Federer, quien encontraría la fórmula para imponerse al español en los últimos enfrentamientos de sus carreras.

Federer encuentra la fórmula para quebrar a Nadal

La máxima rivalidad del tenis mundial tenía como resultado 23 victorias para Nadal y 10 para Federer hasta 2014. Desde entonces el español nunca más venció al suizo, quien se impuso en los últimos cinco enfrentamientos que tuvieron.

Algunos especialistas en tenis han asegurado que Federer ha mejorado su revés, un golpe que Nadal ataca con frecuencia.

“En un plan ideado por su entrenador, Ivan Ljubicic, Roger decidió usar menos el ‘slice’ para defenderse y golpear la pelota de revés para evitar ser él quien se fuera hacia atrás y Rafa hacia adelante”, detalló el medio especializado Punto de Break, que coincide con el análisis que han hecho expertos como el extenista español, Roberto Carretero.

Los últimos enfrentamientos de Federer y Nadal se jugaron en canchas de pista dura, donde se incluye la final del Abierto de Australia de 2017 en la que el suizo ganó en cinco sets y obtuvo su tercera victoria en un Grand Slam sobre el español.

“Fue una batalla increíble. Hace cinco o seis meses ninguno de los dos habríamos pensado en llegar hasta acá. Me habría dado igual ganar que perder. Rafael Nadal también se merecía ser campeón”, aseguró Federer, al finalizar el partido en referencia a los últimos meses de 2016, donde ambos tuvieron complicaciones físicas.

La historia los volverá a enfrentar, el viernes, cuando se escriba un nuevo episodio de una rivalidad calificada como la más grande de todos los tiempos, desprovista de polémicas fuera de las pistas y en donde ambos tenistas han construido sus leyendas con una raqueta.