Foto tomada del Twitter del Papa / @Pontifex_es / L'Osservatore Romano.

El papa Francisco citó a los obispos chilenos a Roma para conversar con ellos sobre las conclusiones de los informes que recogió el arzobispo de Malta Charles Scicluna y el reverendo Jordi Bartomeu sobre los abusos sexuales de los que son señalados sacerdotes en el país suramericano.

“Cuando me entregaron el informe reconocieron ante mí haberse sentido abrumados por el dolor de tantas víctimas de abusos de conciencia, de poder y, en especial, de abusos sexuales contra menores de edad”, manifestó el obispo de Roma en la carta dirigida a los líderes de la iglesia Católica en Roma.

La misiva fue leída por el sacerdote Fernando Ramos, presidente de la Conferencia Episcopal chilena. En ella el Papa afirma tener la meta “de hacer resplandecer la verdad”.

En total fueron 64 testimonios y 2.300 folios recogidos en Santiago y Nueva York.

El papa agradeció a quienes solicitaron los encuentros. “Creo poder afirmar que todos los testimonios recogidos hablan en tono descarnado (…) les confieso que eso me causa dolor y vergüenza”, escribió.

“Todos los testimonios recogidos hablan sin aditivos ni edulcorantes, de muchas vidas crucificadas y les confieso que ello me causa dolor y vergüenza”, continúa la carta.

El Papa Francisco pidió perdón y afirmó haber incurrido en “graves equivocaciones de valoración de la percepción por falta de información veraz y equilibrada”.

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