Un grupo de policías bolivianos que componen el cordón de seguridad en la Casa Grande del Pueblo en la Paz -Palacio de Gobierno- se amotinaron este sábado y abandonaron sus posiciones.

Los amotinamientos de la Policía iniciaron el pasado viernes en varias ciudades como Cochabamba, Beni y Santa Cruz. Los uniformados denuncian condiciones laborales precarias, lo que agrava la crisis social en un país que sufre fuertes protestas contra los resultados electorales del pasado 20 de octubre en los que Evo Morales fue reelegido como jefe de Estado.

En consecuencia, Morales destituyó al comandante departamental de la Policía en Santa Cruz, Igor Echegaray, por apoyar el levantamiento. “Es usted replegado y puesto a disposición de la Dirección Nacional de Personal del Comando General de la Policía Boliviana”, explicó un memorando de destitución publicado por la prensa boliviana.

La destitución de Echegaray se sumó a la del pasado jueves del comandante de la Policía en el departamento de Cochabamba, Raúl Grandy.

Para ver todas las noticias de Bogotá visite www.conexioncapital.co. Encuéntrenos también en Facebook como Canal Capital.

Los levantamientos sociales contra Morales comenzaron el pasado 20 de octubre cuando el líder indígena alcanzó su tercera reelección al vencer con el 47,07% de los votos a Carlos Mesa, jefe de Estado entre 2003 y 2005, que sumó un 36,51%.

Morales quedó elegido para gobernar el país para el período 2020-2025 con lo que completará 19 años en la Presidencia, a la que accedió por primera vez en 2006. El mandatario logró su reelección en medio de acusaciones de fraude lideradas por Carlos Mesa, quien ha afirmado que no reconocerá los resultados.

Mesa ha reclamado que se dispute un balotaje como lo indicaba la tendencia con el 83,7% del conteo verificado, que fue suspendido desde el domingo en que se cumplió la elección hasta el siguiente lunes en la noche.

Con información de Agencia Anadolu