Sin duda la noticia más importante en la política esta semana es la decisión de Cambio Radical de no apoyar las objeciones realizadas por el presidente Iván Duque a la Ley Estatutaria de la JEP.

Vargas Lleras fue el protagonista de esta decisión que le cambia por completo el panorama al Gobierno y que deja la posibilidad de hacerle cambios al Acuerdo prácticamente descartada.

Para muchos resulta ilógico que el excandidato presidencial haya impulsado esta posición después de que, desde un principio, había estado de acuerdo con las objeciones y había defendido la necesidad de reformar la JEP.

Hay varias hipótesis sobre su cambio de decisión. La primera es que después de que el partido se reunió con el fiscal y la presidenta de la JEP, concluyó que constitucionalmente era un trámite que no valía la pena porque en los proyectos de fast track se habían resuelto ya varias de estas objeciones.

La segunda, que está más arraigada con la estrategia y el poder, dice que Vargas Lleras venía molesto porque, según él, no habían tenido en cuenta sus opiniones en cuanto al Plan de Desarrollo ni a la Reforma Tributaria. Así que podría tratarse de un desbarajuste político para hacerse notar, y corroborarle al Gobierno que todavía tiene un poder muy importante dentro de la política.

Sea como sea, lo cierto es que el Gobierno se quedó con las manos cruzadas por la decisión de Vargas Lleras.

Por: Laura Anzola