Está sobre la mesa entonces un nuevo enfrentamiento entre los defensores y los detractores del Acuerdo de Paz. Pero, ¿qué pasa si esta batalla vuelve al Congreso con las objeciones, pero las mayorías en Senado y Cámara no deciden acogerlas?

Si este es el panorama, de todas maneras la ley debe ser sancionada por Duque y en caso de que decida no hacerlo, la responsabilidad recaerá inmediatamente en Ernesto Macías, presidente del Congreso.

Si la ley se devuelve al Congreso con estas objeciones, la coalición de Gobierno para ganar la batalla necesitaría la mayoría, pero en esta segunda legislatura parece que el Gobierno tiene desventajas, e incluso menos apoyos que en la primera legislatura.

Si Duque decide no firmar la ley, esto daría inicio a un capítulo insólito en la historia normativa de Colombia, porque nunca antes una norma estatutaria ha sido objetada para modificarla después de que el Congreso y la Corte Constitucional la aprobaran.

Por ahora, el presidente no ha dado declaraciones oficiales del tema y la norma sigue ahí en su escritorio.

Por: Laura Anzola.