Foto: Universidad Nacional

El segundo monumento de la paz que se suponía debía inaugurarse un par de meses atrás, sigue con los inconvenientes. Está listo desde el 8 de septiembre del año pasado y por problemas de contratos, del invierno y de traslado, no ha sido posible ponerlo en la sede de la ONU en Nueva York, como fue establecido en el acuerdo.

Mario Opazo, artista chileno encargado de hacer el segundo de los tres monumentos acordados en la firma del acuerdo con las armas de los excombatientes ha tenido toda serie de problemas.

Primero, en la fabricación del monumento le notificaron que las armas fundidas que servirían como material, ya las había usado casi todas Doris Salcedo para el primer monumento "Fragmentos". Finalmente lo hizo con un par de toneladas y las mezcló con bronce.

Ya lista, la obra no fue trasladada porque los costos de instalación superaban los 16.000 dólares. Después llegó el invierno y por el tamaño del monumento, el traslado se complicaba.

Por último, la semana pasada los contratos para la instalación del monumento quedaron mal hechos y tocó frenar la operación que esperaba la llegada. Se dice que el 15 de mayo llegará por fin a su destino.

Por: Laura Anzola