La familia de Erick Cruz Gutiérrez, intendente asesinado en medio de una balacera la mañana de este martes en Ciudad Bolívar, viajó de Cáqueza, Cundinamarca, a Bogotá para reclamar su cuerpo.

Mariela Gutiérrez Pulido vive en carne propia el dolor de madre por perder un hijo. Su voz entrecortada, sus ojos alicaídos, sus expresiones con desgano dejan ver su profunda tristeza.

"Yo le pido a las autoridades que no quede impune el crimen de mi hijo, una comunidad lo reclama y lo está esperando. Es muy triste la situación en la que hoy estamos. Que paguen los culpables", dijo la mamá del intendente asesinado.

A la familia de este uniformado la invade la impotencia cada vez que ve las imágenes que muestran el momento en que el policía está siendo levantado del suelo, aún con vida, por varios de sus compañeros. Dicen sus allegados que se pudo hacer más por salvarlo.

"Ya toca resignarnos y que diosito nos ayude. Que la institución ojalá dé con los culpables", afirmó Jaime Cruz, tío del uniformado.

Erick Cruz es recordado como un ejemplo para todos los que lo rodeaban: "era un excelente padre, esposo, hijo, primo y compañero. No solo lo decimos nosotros como familiares, sino lo dice toda la comunidad", aseguró Judy Ortiz, prima del uniformado asesinado.

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El tío del intendente no se explica por qué el chaleco antibalas no detuvo los impactos de la pistola nueve milímetros, presuntamente accionada por los delincuentes, que en el intercambio de disparos, quedaron heridos.

El cuerpo del uniformado será velado en el Centro Religioso de la Policía, en Bogotá. Posteriormente será llevado al municipio del que era oriundo. Allí, en medio de sus honras fúnebres, será despedido como lo que fue en vida, un héroe.

Por: Fredy Guerra