Roa Sierra

Hoy hace 71 años ocurrió el crimen de Jorge Eliécer Gaitán, hecho que marcó la historia de Colombia y a partir del cual Bogotá no solo sufrió cambios físicos sino de mentalidad por parte de quienes habitaban la ciudad.

A la 1:15 p.m. del 9 de abril de 1948 el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán fue baleado en el zaguán del edificio Agustín Nieto, ubicado en la avenida Jiménez con carrera Séptima, por quien hoy es señalado como el autor material del hecho, Juan Roa Sierra.

A partir de este momento, seguidores y ciudadanos en general se volcaron a las calles y, enceguecidos por la noticia del crimen del líder liberal, comenzaron a destruir todo a su paso.

”Roa le dispara, Gaitán intenta devolverse cuando ve al hombre armado y este hombre logra acertar con tres disparos por la espalda que le causan la muerte no de inmediato porque luego es trasladado a la Clínica Central donde muere cerca de las 2 de la tarde. Luego se da una furia popular que pone a prueba la estabilidad del Gobierno de Mariano Ospina Pérez”, relató el periodista Víctor Diusabá.

Pero mientras esto ocurría en varios puntos de la ciudad, la turba la emprendió contra Roa Sierra arrastrándolo a golpes por toda la carrera Séptima, pero ¿quién era este personaje?

“Un personaje extrañísimo que le pidió empleo a Gaitán y él le dijo 'yo no doy empleos, pídaselos al Gobierno' y parece que eso sirvió de factor para que Roa decidiera tomar venganza por su propia mano, de alguien que al principio admiró y luego terminó asesinándolo y termina siendo linchado a pocos minutos de su acto criminal”, comentó el periodista.

El periodista Carlos Fernando Álvarez en su libro "A Gaitán también lo chuzaron", revela que Roa Sierra no actuó solo:

”Desde el crimen se habló que Roa Sierra no actuó solo, que siempre hubo alguien que lo motivó o contrató para realizar este crimen, él mismo antes de ser linchado le confiesa a los policías que lo capturan y detienen después de disparar, que habían fuerzas superiores contra las cuáles no podía pelear y que no podía decir quién le había ordenado", narró Álvarez.

Esta teoría tomó fuerza años después con la aparición de un segundo personaje que habría estado vinculado al crimen:

"En Buga aparece un personaje que se llamaba Heriberto Elí Rojas quien confiesa a un sacerdote que él era el segundo cómplice, o el segundo tirador en el tema de Roa Sierra”, agregó Álvarez.

Hoy por hoy, Jorge Eliécer Gaitán es un icono para el país y su voz será recordada por sus populares frases: “Si avanzo, seguidme, si me detengo, empujadme, si os traicono, matadme, si muero, vengadme” y “yo no soy un hombre, soy un pueblo”.

Por: Omar Hernández