Santa Fe sigue sin conseguir una victoria en la presente Liga Águila. Los cardenales empataron ante Rionegro en El Campín, pero estuvieron a solo 2 minutos de perder el juego. Los emergentes fueron los encargados de rescatar el punto.

Por otro lado, los jugadores que estaban en el banco de suplentes salvaron a Gerardo Bedoya.

"No puede ser que Omar Pérez y Brayan Perea entren y en 10 minutos nos enseñen que el partido no se ha terminado, que hay que empujar un poco más", aseguró Gerardo Bedoya, director técnico de Santa Fe.

El llamado de atención para el resto fue enérgico pues quien vino desde el banco, con toda la experiencia y más edad que muchos, salvó el partido.

"Todo el mundo a veces lo critican a él, dicen que no tiene ritmo, pero uno ve que entra con esa alma de ganador, que nos enseña que los partidos no se terminan hasta el último minuto, hasta el minuto de reposición y terminamos empatando un compromiso que yo, sinceramente, lo veía por momentos ya perdido", puntualizó Bedoya.

El jugador Brayan Perea narró lo que sintió después del gol:

"Un poco de rabia porque después de tanto tiempo y más por la presión del partido, pues porque es un gol que demuestra que no damos nada por perdido. Ahí se nota un poco en la celebración pero bueno, ya pensando en el otro partido", indicó Brayan Perea, delantero de Santa Fe.

Independiente Santa Fe está en el puesto 15 de la tabla con una deuda por cumplirse a sí mismo y a la hinchada, y es poder ganar en la liga colombiana.

Por: Alejandro Puentes.