Franklin Capera

  • Franklin Capera perdió su pierna en siniestro vial ocasionado por una buseta.
  • El camarógrafo aún espera la prótesis que le permita volver a trabajar.
  • Las autoridades aún no han dado con el paradero del responsable del accidente.

Franklin Capera, un camarógrafo que perdió su pierna en un accidente de tránsito hace un año, pide justicia para el conductor de la buseta que ocasionó el siniestro vial. Franklin aún espera una prótesis para poder volver a ejercer su profesión.

“Yo no sé cuál es la tragedia más grande: perder la pierna por un accidente de tránsito o hacer los trámites ante la EPS”, comentó Franklin.

El próximo 18 de octubre se cumple un año desde que la carrera de Franklin se detuvo después de 20 años de ejercerla. Una buseta lo tumbó cuando conducía su motocicleta y segundos después una tractomula lo arrolló.

Hoy, a punto de cumplir un año del siniestro, Franklin aún no ha obtenido una prótesis por parte de su EPS.

“Es un desgaste no poderme recuperar ni volver a trabajar rápido porque yo ya debería estar trabajando. Para uno una incapacidad es la mitad del sueldo, no se puede vivir de una incapacidad”, agregó Franklin.

Asegura que solo hasta ahora recibió la orden para poder empezar el trámite que le permitirá tener una prótesis.

“Mi pregunta es por qué tan lento un trámite en la EPS cuando debería ser una asistencia más oportuna para nosotros los usuarios. Somos personas productivas y podemos trabajar y nos podemos recuperar en menos tiempo”, agregó.

El caso de Franklin tampoco ha avanzado mucho en la obtención justicia. El caso pasó de la división de Tránsito a la Sijín de la Mebog, pero la entidad asegura que ha sido muy difícil dar con el responsable ya que en los videos no se logra distinguir la placa de la buseta.

El desgaste ha sido tal que Franklin dice que ya perdió la esperanza:

“No tengo ni para un abogado. Ya estoy muy desgastado suplicándole a las autoridades. Ya me doy por vencido, porque parece ser que se quedó como un caso más de impunidad”, puntualizó.

Por: Margarita Silva