Problemas técnicos, financieros y jurídicos llevaron a la Superintendencia de Salud a tomar posesión por dos meses de la EPS Cruz Blanca. Actualmente, la cual tiene 336 mil afiliados en el país, de los cuales 225 mil están en Bogotá. "Vamos a estar por dos meses precisando el diagnóstico de la entidad con miras a tratar de que Cruz Blanca cumpla su objeto social y garantice el derecho a la salud de sus afiliados", declaró Germán Guerrero, delegado para las medidas especiales de Supersalud.

Las deudas de esta entidad son de 354.000 millones de pesos y superan los activos de 153.000 millones. Además, Cruz Blanca ocupa el primer puesto entre las EPS que más quejas, peticiones y reclamos recibe con 14.412 entre enero y julio de este 2019. También ha recibido 741 acciones de tutela durante el segundo trimestre de 2019. 

Mientras las quejas no paran, Supersalud pidió tranquilidad a los usuarios de esta EPS. “Afiliados, usuarios, los que le prestan servicios a Cruz Blanca deben tener la seguridad que esta entidad sigue funcionando y rápidamente trataremos de mejorar la situación”, afirmó Guerrero.

Por otra parte, el ministro de salud, Juan Pablo Uribe, señaló que el Gobierno está haciendo constante seguimiento a las EPS que no le cumplen a sus usuarios y ponen en riesgo la salud de los colombianos. “Nosotros dijimos hace trece meses que la ruta para fortalecer la seguridad social en Colombia pasaba por una depuración de EPS que no le cumplían a la gente, pasaba por fortalecer la libertad de elección de los ciudadanos sobre aquellas EPS que sí quieren estar y que sì les cumplen”, dijo el ministro.

A este caso se suma el de la EPS Coomeva, pues la Procuraduría solicitó a la Superintendencia de Salud que tambièn la interviniera. En estos momentos la entidad respondió que trabaja para garantizar el servicio de todos sus usuarios.