Aunque aún no es claro el origen de las desinformaciones que causaron pánico a muchos habitantes de distintas zonas de Bogotá, un efecto insospechado apareció: la solidaridad que fomentó entre vecinos que inclusive ni se conocían. Capital Noticias habló con algunos de los asustados y trasnochados habitantes de Castilla.  

Vecinos que hablaban, familias que probaban un helado o solo caminaban ese fue el efecto secundario y quizá positivo de la zozobra de la madrugada de este sábado en Bogotá.

Luego de pasar una noche de vigilancia de su conjunto, don Raúl Alfonso salió a trabajar como si nada, eso sí, con la convicción de que lo sucedido reforzó la unión entre vecinos en Castilla.

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"Algo que se rescata es la unión, el sentido de pertenencia, el cuidarnos el uno al otro. Eso quiere decir que somos más los buenos", dijo Raúl Alfonso.  

Esta sensación es compartida por varios vecinos. Entre ellos, Yaneth Rojas, quien declaró que: "A pesar de que no nos conocemos, todos los vecinos actuaron como si nos conociéramos desde siempre. Todos estábamos unidos, bajábamos tinto, acompañamos a los de la portería, les llevamos café y pan a los celadores y a toda la gente". 

 "En esta emergencia uno conoce a todo el mundo, hay unión para esta emergencia o cualquier otra cosa que pase. Ya uno conoce la gente con la que está conviviendo", agregó Jaime Cardona, otro residente del sector.

Alejandro Guarnes , otro de los vecinos de Castilla, dijo: "Nos pudimos dar cuenta que los buenos somos más, entonces pensando en nuestras familias y en nuestros hijos nos pudimos dar cuenta de que hay mucha gente que tiene muy buena voluntad y piensa en construir en  vez de destruir". 

Todos coincidieron en la conclusión de que la unión entre los vecinos, conocidos o no, fue una ganancia de esa dura noche que los preocupó.

Por: Freddy Carrera