El Presidente Juan Manuel Santos aseveró este viernes que en aras de la paz de Colombia sacrificó su popularidad y que volvería a hacerlo a cambio de una sola de las vidas salvadas con el fin del conflicto.

Durante su intervención en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional, el Jefe del Estado al referirse a los beneficios que trajo el final del conflicto con las Farc, afirmó que “nuestros pabellones de soldados heridos están prácticamente vacíos, y ya no corre a diario la sangre de las víctimas y el llanto de sus familias”.

Con respecto a las críticas recibidas por el proceso de paz, el Mandatario recordó que hace un año lo dijo y lo repite hoy: “La popularidad, esa caricia efímera para la vanidad, la sacrifiqué gustoso y la volvería a sacrificar… ¡a cambio de una sola de esas vidas salvadas!”.

Señaló, durante la instalación de las sesiones ordinarias del Congreso, que el propósito fue hacer realidad los derechos de los colombianos consagrados en la Constitución Política, y en ese propósito se avanzó en la garantía del derecho a la paz.

Puso de presente que hace ocho años, cuando dijo en su discurso de posesión que “la puerta del diálogo no estaba cerrada, muchos se llamaron a escándalo, cuando no hacía otra cosa que proclamar mi obligación constitucional de buscar la paz como un derecho y también un deber de obligatorio cumplimiento”.

Sostuvo que “puede haberme quedado quieto. Pude haber seguido la inercia de la guerra en la que ya había sido exitoso, como me lo sugirieron muchos. Pero ni mi conciencia ni la historia me lo hubieran perdonado”.

Dijo, además, que el proceso de paz desarrollado en La Habana, con responsabilidad y superando muchas dificultades, generó “un cambio esencial en la realidad y la tranquilidad de los colombianos”.

Explicó que actualmente, ya sin el conflicto con las Farc, “estamos dedicando los mayores esfuerzos no a la guerra, sino a la consolidación de la presencia del Estado, con todos sus beneficios, en esas vastas zonas que estuvieron tanto tiempo aisladas por la violencia”.

En ese sentido puso como ejemplo que se tiene un presupuesto en el que durante los últimos cuatros años “el mayor rubro lo tiene la educación y no la guerra”.

Así mismo, manifestó que “hoy vemos una nación invadida por turistas, extranjeros y colombianos, que redescubren sin miedo esta tierra de aves exóticas, de selvas exuberantes, de playas paradisiacas, y de una extraordinaria diversidad ambiental y cultural”.

También aseveró que “entregamos una economía con la inversión más alta de su historia, y que el año pasado recibió una inversión extranjera directa que duplica la que teníamos ocho años atrás”.

Subrayó que el 2017 concluyó como el periodo con la tasa de homicidios más baja de los últimos 40 años.

Igualmente, dijo que se tiene la cifra más baja de secuestros, el menor número de víctimas por minas antipersonal y el menor número de atentados terroristas.

Luego de este apretado balance el Mandatario aseveró que el Congreso encuentra y “encontrará el presidente Duque, una Colombia mejor, una Colombia distinta, más avanzada en muchos aspectos de nuestra realidad”.

El Mandatario afirmó por último, que durante los últimos ocho años de trabajo perseverante y juicioso “constituimos un gobierno reformista y de derechos”.