En el 2024 La Vorágine, la más emblemática obra del escritor huilense José Eustasio Rivera, cumplirá cien años.

La novela modernista, que se convirtió en un clásico de la literatura colombiana por la forma cruda en que retrató la explotación de caucho en el Amazonas y la violencia de los años veinte, sigue vigente en estos tiempos donde el país busca cerrar para siempre el oscuro capítulo de décadas de muerte por diferencias políticas y sociales.

Sin embargo, muchos ven en el libro de Rivera páginas de difícil lectura cargadas de un lenguaje que exige concentración extrema y bagaje cultural de quien se anime a emprender esta aventura por la selva y los llanos.

Óscar Pantoja es un escritor que se ha dedicado a explorar el oficio desde propuestas novedosas que rompen con los lenguajes convencionales. Una de estas es su novela gráfica Gabo, memorias de una vida mágica, con la que se hizo merecedor del Premio Romic al mejor cómic latinoamericano en el Salón del Cómic de Roma el año pasado.

A Pantoja le daba vueltas en la cabeza resaltar el valor literario de Rivera desde este género. Por eso se le ocurrió adaptar La Vorágine y comenzó a proponer su idea a diferentes editoriales. Para su sorpresa, nadie se atrevía a darle el visto bueno al proyecto.

Así pues, decidió tocar la puerta de Neil Romero, un licenciado en Lenguas Modernas y magíster en Literatura al que conoció en un taller de cuento. Juntos se embarcaron en la aventura de acercar esta joya colombiana a los lectores más jóvenes. A raíz de esta unión de esfuerzos nació Resplandor Editorial en el 2014, dirigida por el mismo Neil.

La parte visual es fundamental a la hora de hacer una novela gráfica. El elegido para llevar a cabo la tarea fue José Luis Jiménez, un diseñador gráfico e ilustrador preparado para esta, pues es co-creador de Los Once, cómic inspirado en el holocausto del Palacio de Justicia.

Jiménez aceptó sin dudar la propuesta de Pantoja, aunque confiesa que en ese momento no se había leído el libro. Él comenzó a trabajar inicialmente con el guion que ya había desarrollado Óscar, quien le sugirió que aún no se comprara el título del escritor huilense.

Fue su mamá quien se lo regaló cuando ya iba avanzado con las ilustraciones. “Yo me volví loco con el libro y con este proyecto”, dice, mientras asegura que algunas personas cercanas con las que habló le dijeron WhatsApp Image 2016-11-24 at 9.43.48 PMque no pudieron con el estilo de Rivera.

¿Por qué reescribir este clásico? Precisamente esa gente es la justificación. Los autores quisieron contar la riqueza de la historia en un lenguaje completamente diferente. “Llegamos a los lectores para que la novela tenga una justicia”, explica Pantoja.

“Rivera estaría feliz de leer esta novela gráfica”

Isaías Peña, huilense que ha consagrado su vida a las letras y que conoce de cerca a su paisano José Eustasio Rivera, estuvo a cargo del prólogo de la novela gráfica.

Él está convencido de que la persona más agradecida con este proyecto conjunto sería el mismo autor de la novela original. Según cuenta, Rivera intentó adaptar sin éxito su historia al cine y murió antes de ver La Vorágine traducida a otros idiomas.

Para el maestro Peña, esta adaptación no rompe con la estructura de la obra ni tiene la intención de reemplazarla. En eso coincide Pantoja, quien espera “que ambas estén en las bibliotecas de las casas colombianas”.

Incluso los autores de este homenaje a uno de los escritores más importantes del país invitan a leerse los dos libros en el orden que al lector se le antoje. En cualquier caso, prometen que este no se quedará con uno, sino que le darán ganas de dejarse envolver por ambos lenguajes.

¿Dónde adquirirlo?

La Vorágine, novela gráfica, está disponible en Tango Discos (Carrera 15 #88 – 63).

También puede contactar a Resplandor Editorial para adquirir una copia (Teléfonos 2256923 y 311 497 9373).