Dos personas fallecieron el miércoles en manifestaciones en Venezuela, informó la Fiscalía, lo que eleva a 38 muertos los muertos en medio de la persistente ola de protestas antigubernamentales que azota al país sudamericano.

El Ministerio Público dijo que abrió una investigación sobre la muerte de Anderson Dugarte, de 32 años y que se dedicaba a transportar gente en su moto, quien recibió un balazo en la cabeza en una protesta el lunes en la ciudad occidental de Mérida.

Más tarde, la fiscalía informó que Miguel Castillo de 27 años murió durante una manifestación en el este de Caracas, sin ofrecer más detalles.

“Lo digo con el corazón arrugado, nadie debería morir por protestar”, dijo el diputado opositor Miguel Pizarro, comentando el nuevo deceso, que ocurrió en un área donde manifestantes opositores se enfrentaron con fuerzas de seguridad.

Pese a los cientos de heridos y fallecidos en las movilizaciones, el miércoles miles de opositores tomaron de nuevo las principales avenidas del país insistiendo en la protesta que mantienen casi a diario, contra lo que consideran una “dictadura” del presidente Nicolás Maduro.

El Gobierno socialista dice, por su parte, que las acciones de la oposición sólo buscan crear caos para finalmente desbancarlo y ha ordenado que se juzgue en tribunales militares a manifestantes civiles detenidos.

La protesta escalaba, con algunos manifestantes lanzando frascos llenos de excrementos -conocidos como bombas “puputov”- a las fuerzas de seguridad, que, desde que iniciaron las protestas hace más de un mes, han bloqueado su paso con barreras y una lluvia de gases lacrimógenos.

Pese a que autoridades advirtieron en la víspera lo ilegal del acto de protesta, jóvenes con la cara cubierta y cascos, usaban resorteras para arrojar los envases de heces, piedras y bombas molotov en una autopista de la capital, dijeron testigos de Reuters.

Entrada la tarde, todavía se mantenían focos de protesta y enfrentamientos en algunos puntos de la capital.

Más temprano, diputados opositores denunciaron que un grupo de hombres armados no identificados, intentó dispersar una concentración cerca del Palacio de Gobierno disparando al aire, en un hecho que fue televisado.

La oposición, que insiste en que mantendrá viva la protesta, ha rechazado la iniciativa del presidente Maduro de convocar una asamblea para introducir cambios a la Constitución -como una forma de resolver la crisis política- y exigen que el conflicto se dirima con la convocatoria a elecciones generales.

“Estamos en la calle para quedarnos. De aquí no nos vamos hasta que se acabe esto, hasta que vaya Maduro”, dijo Luis Orta, un empresario de 52 años, quien caminaba junto a otros que portaban, como él, escudos de madera, como símbolo de su defensa a la Constitución.