Alentada por la masiva votación en un plebiscito contra el Gobierno de Nicolás Maduro, la oposición venezolana prometió el lunes intensificar las protestas para forzar al mandatario socialista a retroceder en su intento de convocar a una Asamblea Constituyente que reescriba la carta magna.

Y, como primeras medidas, convocó a un paro cívico de 24 horas el jueves y dijo que, a través de la Asamblea Nacional, donde tiene mayoría, nombrará el viernes a los miembros del Tribunal Supremo de Justicia.

“Si el régimen insiste en desconocer la decisión de los venezolanos, haremos todo para hacer respetar su soberanía”, dijo el diputado Freddy Guevara, leyendo un manifiesto acordado por la treintena de partidos de oposición.

“No vamos a permitir que la destrucción de Venezuela se concrete. Es todo un país que de manera abrumadora rechaza el régimen de Maduro”, agregó el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional revelando que, según el total de actas escrutadas, 7,6 millones de venezolanos votaron en un plebiscito realizado el domingo.

En octubre del año pasado, un paro opositor de 12 horas fue acatado tímidamente, en medio de una recesión económica de tres años, que tiene al aparato productivo a media máquina.

En el plebiscito del domingo, además de rechazar la propuesta de Maduro de reescribir la carta magna, los votantes dijeron “Sí” a la intervención de las Fuerzas Armadas para “hacer cumplir la Constitución” y a la renovación de los poderes públicos.

La oposición lleva casi dos años presionando por la salida de Maduro, cuyo mandato termina a inicios del 2019, y lo culpa de la crisis que atraviesa el país, con una inflación de tres dígitos y escasez de alimentos y medicinas.