El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, dejó el jueves sin funciones en el Estado al vicepresidente del país, en medio de una polémica por decisiones adoptadas por el mandatario, según un decreto ejecutivo.

En la resolución, Moreno no precisa la duración ni da detalles de la medida que deja al vicepresidente Jorge Glas, un ingeniero eléctrico de 47 años, sin facultades para ejercer las tareas de representación que tenía en el Estado.

“Tanto la lealtad como el compromiso asumido por el proyecto político de la Revolución Ciudadana implican servir a la Patria en unidad de esfuerzos, lo cual no ha sido debidamente entendido por el Vicepresidente de la República”, argumenta Moreno en el decreto.

Glas cuestionó el miércoles en un comunicado las cifras presentadas por Moreno la semana pasada que revelaron una situación económica “crítica” por un fuerte endeudamiento y gasto públicos. Además rechazó el diálogo que el mandatario ha mantenido con sectores de la oposición.

Cuando tomó posesión del cargo en mayo, Moreno designó al vicepresidente como cabeza de algunas entidades vinculadas con el desarrollo productivo y un comité para la reconstrucción de las zonas afectadas por el devastador terremoto de abril del año pasado.

La Constitución del país establece que el vicepresidente tendrá que cumplir las funciones que le asigne el jefe de Estado, con lo que sustentó su decisión Moreno, quien no puede destituirlo porque es un cargo de elección popular.

Glas, un hombre cercano al expresidente Rafael Correa, dijo más temprano a una radio local que no renunciará a su cargo de vicepresidente y que trabajará directamente con la ciudadanía.

También ha sido vinculado en denuncias de corrupción, pero sin ninguna resolución en firme en su contra por parte de las autoridades judiciales.