Carlos Pedraza ha dedicado gran parte de su vida a los tatuajes, pues desde que tenía 13 años su interés por esta actividad salió a relucir y empezó a hacer pequeños diseños en la piel de sus compañeros.

Gracias a su actual profesión, Carlos logró culminar su carrera profesional como diseño gráfico y profundizar sus conocimientos para seguir ejerciendo como tatuador.

“Los tatuajes son un momento de la vida, es una fotografía”, agregó.