El placer de una conversación al calor de un café, aunque no pareciera, es una costumbre histórica de la idiosincrasia de los capitalinos.

En la Bogotá antigua, en los años cuando la elegancia de los sombreros, los pañuelos y los abrigos eran rasgos de imperante uso, también se solía debatir acerca de los acontecimientos que recaían sobre la ciudad. Eso sí, las conversaciones siempre estaban acompañadas de un cargado y caliente café.

Estos cafés simulaban, al mejor estilo de la Grecia antigua, los puntos de encuentro entre poetas, políticos, abogados y todos aquellos que se sentían atraídos por el frenético gusto de un buen debate para analizar los hechos de la ciudad. Pero ¿cuáles eran estos sitios?

La Botella de oro

El primer café que, hasta el día de hoy, cuenta con un gran afecto y recuerdo por parte de los bogotanos es "La Botella de oro". Los capitalinos, a principios del siglo XX solían frecuentar este sitio para sus tertulias diarias.

Este lugar estaba ubicado en la esquina de la calle 10, exactamente, en el atrio de la Catedral que está en la Plaza de Bolívar.

Generalmente quienes frecuentaban este café eran los bogotanos de a pie, los hacendados sabaneros, y los políticos que, según ellos, con sus discusiones aportaban para la construcción de un país mejor.

El Automático

Personajes como León de Greiff, poeta colombiano, en sus hazañas diarias de expandir la poesía, se reunía con su grupo de intelectuales para tener las ilustres conversaciones que acompañaban con un café en "El automático".

Periodistas reconocidos de la época también aprovechaban este espacio para hacer caricaturas que, posteriormente, serían publicadas en algún periódico de la ciudad.

Este café que se ubicada en el centro histórico de la capital también fue el ring para decenas de jugadores de ajedrez que pasaban horas y horas resolviendo sus partidas.

La Gran Vía 

Algunos documentos históricos afirman que "La Gran Vía" fue el primer café del que se tiene registro. No obstante, lo haya sido o no, sí dejó una huella histórica en los periodistas y poetas que visitaban el lugar.

Este establecimiento fue fundado el 11 de octubre de 1893 y estaba ubicado en el costado oriental del antiguo Camellón de las Nieves, que actualmente se conoce como la calle 17.

Entre las curiosidades de este café se encuentra la razón de su nombre que obedece a la reconocida zarzuela de los compositores españoles: Chueca y Valverde.

La Gran Vía también fue el escenario de varios debates acalorados que surgían mientras los exponentes degustaban de un taza de café.

Café Pasaje

El Café Pasaje fue el lugar por excelencia para los abogados y periodistas. Este lugar que está situado al frente de la Universidad del Rosario, en el centro de la ciudad, sigue con sus puertas abiertas para los capitalinos.

Este espacio es testigo del día que se creó la idea de fundar al equipo bogotano Independiente Santa Fe.

Como en el caso de los anteriores, este café fue la extensión del debate, los periódicos y el conocimiento.

¿Cuál es su café favorito de Bogotá?