La Junta Directiva del Banco de la República en su sesión de este viernes decidió bajar la tasa de interés de intervención en 25 pb y dejarla en 7%. En esta decisión, la Junta tomó en consideración principalmente que en febrero la inflación anual disminuyó por séptimo mes consecutivo y se situó en 5,18%.

Asì mismo señaló que el promedio de las medidas de inflación básica se mantuvo estable en 5,58%. Las expectativas de inflación de los analistas para diciembre de 2017 y 2018 disminuyeron y se sitúan en 4,49% y 3,6% respectivamente. Aquellas derivadas de los papeles de deuda pública también se redujeron y están cerca del 3% para finales de 2018.

Los efectos de los fuertes choques transitorios de oferta que desviaron la inflación de la meta se siguen diluyendo. Así lo indica, por ejemplo, la desaceleración del IPC de alimentos en febrero.

La variación anual del IPC sin alimentos ni regulados aumentó, posiblemente por el efecto del incremento de los impuestos indirectos. También por los mecanismos de indexación que se profundizaron en los últimos años al tiempo con el aumento de la inflación.

En Colombia, indicadores recientes de actividad económica como las ventas al por menor,  la producción industrial y la confianza del consumidor sugieren un debilitamiento de la economía en el primer trimestre del año. Si esta tendencia se acentúa, el pronóstico de crecimiento del equipo técnico para 2017 podría reducirse (2% en un rango entre 0,7% y 2,7%).

Tomando en cuenta el nivel actual de las medidas de inflación básica y las expectativas de inflación, varios cálculos de la tasa de interés real de política se sitúan por encima de su promedio desde 2005.

En este entorno, la Junta consideró que una reducción de 25 pb es acorde con el balance de riesgos y consistente con el objetivo de llegar a la meta de inflación de 3% en 2018. Reducciones adicionales consultarán el balance de riesgos entre una convergencia lenta de la inflación al 3% y una desaceleración excesiva de la actividad económica.