Con una comida a más de 45 metros de altura, la Alcaldía de Enrique Peñalosa premió el espíritu solidario de alrededor de 100 ciudadanos que ayudaron a embellecer el barrio Belén, en la localidad de La Candelaria, dentro del programa de ‘Revive el centro’.

“Hicimos una convocatoria para invitar a los ciudadanos que quisieran activamente vincularse a los procesos de recuperación de barrios del centro, entonces nuestra campaña se llamaba ‘Dar para cambiar’, que era precisamente una invitación para esas personas que quisieran dar su tiempo para ayudar a cambiar parte de la ciudad”, aseguró Mónica Ramírez, directora de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño (FUGA).

Más de 200 personas se inscribieron en la convocatoria y de este grupo 100 llegaron a la cita del pasado 30 de septiembre para embellecer este barrio del centro de la ciudad. La jornada de ese día se convirtió en una completa experiencia de comunidad, donde los habitantes del barrio Belén y estos voluntarios se unieron para devolverle a la ciudad un poco de amor.

“La gente estaba supercontenta. Ese proyecto fue una sugerencia de los mismos residentes del barrio y respondimos a esa solicitud llevando a los voluntarios a ayudar a arreglar sus casas. Esto se convirtió en un tema de trabajo en equipo”, relató la funcionaria.

Este grupo de voluntarios no sabían que iban a ser premiados con una comida en las alturas, solo los motivaba el espíritu de colaboración. “La verdad esto fue una sorpresa. La idea de cuando uno es voluntario es que le nazca ayudar al otro y chévere recuperar la identidad del centro histórico. Hacer parte de esto lo incentiva a uno a ser mejor ser humano y cuando me dijeron lo de la comida yo dije ‘de una yo me monto’”, sostuvo Conny Medina, una de las voluntarias de la jornada.

“Queríamos que fuera algo muy llamativo porque precisamente queríamos destacar la campaña que estamos haciendo y hacer una invitación a la gente a que se vincule a estos procesos para trabajar para la ciudad”, informó la directora de la FUGA.

‘Dar para cambiar’ es una actividad que se enmarca en la iniciativa ‘Revive el centro’, la cual busca que los mismos ciudadanos se apropien de su cuidado y su recuperación. Los voluntarios dedicaron una jornada de trabajo colectivo en pro del embellecimiento y aseo de este tradicional sector.

“Esto se ha hecho en Europa en los veranos, generalmente son actividades en las que se paga por subir y el cupo vale 500 dólares o euros, y precisamente queríamos que la gente valorara como algo único y especial, y que nunca se ha hecho a nivel público en la ciudad. Queremos recordarle a la gente que cuando uno da para cambiar las cosas puede recibir cosas interesantes a cambio”, concluyó Ramírez.