Albeiro Garibello Alvarado, uno de los policías que resultó herido en la explosión que ocurrió el pasado domingo en La Macarena y quien había sido confirmado con muerte cerebral, murió este miércoles debido a la gravedad de su salud.

El uniformado se encontraba internado en el Hospital Central de la Policía Nacional, en donde este martes, según el parte médico, presentaba muerte cerebral debido a la inestabilidad de sus signos vitales y su poca respuesta neurológica.

El secretario de Seguridad, Daniel Mejía, lamentó la muerte del patrullero a través de su cuenta de Twitter.

Por su parte, la Policía de Bogotá confirmó que sigue tras las pistas de los autores de este atentado para dar con su pronta captura.

“Nuestro mayor homenaje en su memoria será capturar a los responsables de este condenable hecho y continuar trabajando por garantizar la seguridad de toda la ciudadanía”, aseguró en un comunicado.

Según el comunicado emitido por el centro de salud este martes, Jhon Arley Herrera González, otro de los patrulleros víctima de esta explosión, permanece en cuidados intensivos, presenta un trauma craneoencefálico esquirla cerebral, trauma orbitario y ocular derecho, sin compromiso del globo ocular; sin embargo se encuentra estable y está pendiente su traslado a piso para hospitalización.

Eimar Fidel Cubillos, otros de los policías en estado crítico, continúa en observación pendiente de la estabilización de sus signos vitales.

Sobre los otros pacientes hospitalizados, se informó que no presentan riesgo vital; sin embargo dos ya perdieron el uno de sus ojos y otros dos cuentan con pronóstico reservado.