Este miércoles, como parte de la programación para conmemorar el primer año de intervención del Bronx, se llevaron a cabo una serie de actividades culturales para destacar el progreso de decenas de habitantes de calle que le dijeron sí a una nueva oportunidad de vida.
Lo que antes era una república independiente del crimen, conocida como el Bronx, se convirtió en un escenario cultural armonizado por la Orquesta Filarmónica Juvenil de Cámara y la puesta en escena de ‘Gloria, un canto a la vida’, protagonizada por 80 jóvenes entre exhabitantes de calle y menores con riesgo a habitarla.
Al eventos asistieron el alcalde Enrique Peñalosa, en compañía de su gabinete Distrital, además de residentes y comerciantes de esta localidad, quienes experimentaron un espectáculo que nunca habrían imaginado en el Voto Nacional, la plazoleta ubicada a pocas cuadras del antiguo Bronx.
“Muchas veces tomé otros caminos más largos por temor a que me pasara algo. Este parque está irreconocible’’, aseguró Rubiela López, quien siempre evitaba cruzar por el Bronx para dirigirse hacia su trabajo.
Estas son algunas de las actividades que se destacaron durante la jornada de este miércoles:
‘Gloria, un canto a la vida’
Con la obra musical ‘Gloria, un canto a la vida’, jóvenes del Idiprón recrearon la situación que muchos vivieron durante el tiempo que habitaron la calle.
Con cantos y al ritmo de salsa, pop y hip hop, narraron la historia de Gloria, una joven que se traslada desde su pueblo hasta la capital, en busca de su hermano, quien por varias razones se convierte en un habitante de calle. La joven llega al Bronx el día de su intervención, con la esperanza de encontrarlo. Un relato con final feliz que conmovió a los asistentes quienes, al unísono, brindaron un aplauso que elevó la temperatura de la fría noche capitalina.
Para el musical, los participantes se prepararon durante meses con profesores de teatro del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural.
“Tocar en el Bronx fue histórico”: maestro Leonardo Hoyos
La experiencia de presentarse en el Bronx para Leonardo Hoyos, director de Orquesta Filarmónica, fue todo un acontecimiento.
Junto al director, 20 intérpretes de instrumento de cuerdas frotada deleitaron al público con tres piezas de Mozart.
“Haber tocado hoy aquí, nos convierte en pioneros del arte en este importante sector. Para nosotros, esto significó un acto histórico, fue realmente emblemático”, exaltó Hoyos.
El maestro también resaltó el papel de la música en procesos de formación. “La música puede tener un impacto social muy grande, porque es una ventana hacia todo el mundo, es un arte que nutre y desarrolla el alma de cualquier ser humano”, agregó.
Así mismo, reconoció el trabajo que ha hecho el Distrito por vincular a estos jóvenes a procesos culturales para su recuperación. “Esta labor debe convertirse en la columna vertebral de la cultura Distrital y desde todas las agrupaciones somos partidarios de este trabajo”, concluyó Hoyos.
La música como terapia
La musicoterapia también hizo parte de esta jornada, en la que funcionarios de la Secretaría de Salud brindan atención terapéutica a ex habitantes de calle, con el fin de facilitar su proceso de vinculación al ámbito familiar y social.
Las terapias se desarrollan al ritmo de cumbias y tango, entre otros géneros, en los que el uso de instrumentos como maracas y tambores se une para demostrar que con voluntad se logran los sueños y se transforman los hábitos de vida.
En estas sesiones, en las que participan habitantes y ex habitantes de calle de forma voluntaria, también ofrecen atención de psiquiatría para controlar el uso de sustancias psicoactivas.