424 ranas venenosas, de nombre científico oophaga histrionica y oophaga lehmani, fueron rescatadas en el aeropuerto El Dorado por La Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá y la Policía Nacional. Estos animales pretendían ser utilizados en varios países para la venta a coleccionistas de especies silvestres y en algunos casos para ser comercializados como mascotas.

En el operativo se logró la captura de un hombre procedente del departamento de Putumayo, que a la hora de viajar llevaba un equipaje y en su interior gran cantidad de contenedores pequeños en los que se encontraba los animales, que también se encuentran en peligro crítico de extinción de acuerdo a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres.

Según investigación de las autoridades, las especies fueron extraídas de parte de Quibdó, Chocó y otras del Valle del Cauca y tenían como destino Europa. 

Las ranas incautadas, que quedaron bajo la custodia del Instituto de Protección y Bienestar Animal de la Alcaldía de Bogotá, podrían llegar a costar USD 500.000, según informó Óscar López, subsecretario de Ambiente de la Alcaldía de Bogotá.

El capturado sería procesado por aprovechamiento de los recursos naturales renovables., según el código penal en el articulo 328. El hecho podría llevarlo a una condena de cuarenta y ocho (48) a ciento ocho (108) meses de prisión y una multa de hasta treinta y cinco mil (35.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Hasta el momento la Policía Metropolitana de Bogotá, junto con la Seccional de Ambiente y Ecología, han incautado 138 aves (gucamayas, loros reales, cotorras, canarios y tinguas), 3 mamiferos (tigrillo, oso perezosos y zarigueyas), 20 reptiles (tortugas morrocoy e icoteas y boas) y 1 aracnido.