La Sala Plena de la Corte Constitucional determinó que los animales no son sujetos de derecho, sino objeto de protección. Esto en el marco de una tutela con la que se buscaba que un oso de anteojos, conocido como Chucho, que vive en el zoológico de Barranquilla, pedía ser liberado.

"No procede habeas corpus para exigir la libertad de Oso Chucho. Para la Corte, ese instrumento, que constituye garantía fundamental de la libertad de las personas, no resulta aplicable para dirimir la situación planteada frente al Oso Chucho", señaló el alto tribunal.

De igual forma, Gloria Stella Ortiz, presidenta de la Corte Constitucional, explicó a medios de comunicación: "este oso nació en cautiverio, ya tiene una avanzada edad, no tiene la capacidad de conseguir su propio alimento o defenderse de otras especies que en libertad pudiesen atacarlo. El siempre ha estado protegido por humanos, por eso los riesgos de muerte estaban latentes con la libertad".

Según Ortíz, estos argumentos muestran que la condicion de la libertad no es predicable de quien no puede tener consciencia de qué representa esa libertad.

Cabe recordar que el oso Chucho permaneció 18 años en semicautiverio en la reserva de Río Blanco, en Manizales y posteriormente fue trasladado desde el 2017 al zoológico de Barranquilla, lugar en el que vive actualmente.

Por otro lado, la corte destacó que los animales son seres sintientes y que son los humanos quienes tienen la responsabilidad de su cuidado.

"Decir que los animales no tienen derecho a la libertad no anula las exigencias de los humanos frente a los animales, y hay normas expresas que penalizan conductas de tráfico de especies", dijo el alto tribunal.