Foto: Ejército Nacional.

Continúa el desarrollo de las estrategias trazadas por el general Alberto José Mejía Ferrero, comandante de las Fuerzas Militares, y anunciada por Luis Carlos Villegas, ministro de Defensa, para atender la situación humanitaria registrada en la región del Catatumbo.

Cerca de 2.000 soldados se movilizan desde el centro del país y el Centro de Entrenamiento Nacional de Tolemaida hasta El Catatumbo.

El lunes se empezaron a movilizar los soldados del Batallón de Atención y Prevención de desastres de la Brigada de Ingenieros Militares, y la División de Fuerzas Espaciales; un total de 2.000 soldados que mantendrán la ofensiva contra la amenaza y el apoyo a la comunidad más necesitada, por la confrontación entre los grupos armados organizados al margen de la ley en la región del Catatumbo, departamento de Norte de Santander.

Son refuerzos que ya habían sido ordenados por parte del Comandante de las Fuerzas Militares y que fue anunciado por el ministro de Defensa como continuidad a las medidas de acción que han sido tomadas por parte de las Fuerzas Militares para continuar la ofensiva en contra del Eln y ‘Los Pelusos’ en El Catatumbo y así reestablecer el orden normal en la región, garantizando también los Derechos Humanos de la población, y la garantía del Derecho Internacional Humanitario.

A lo anterior se suma los apoyos helicoportados que ha realizado el Ejército Nacional hacia las comunidades de San Calixto, Hacarí, Ocaña y el Tarra, quienes, gracias a la gestión de la Secretaría de Víctimas y Postconflicto de la Gobernación de Norte de Santander, han recibido ayudas humanitaria logrando a la fecha la entrega de aproximadamente 2.500 kilos representadas en alimentos no perecederos.

Así mismo, el Puesto de Mando Unificado, instalado en el Comando de la Policía Metropolitana de Cúcuta con la participación del Ejército Nacional y las instituciones de Gobierno, realiza un monitoreo permanente frente al avance de las medidas establecidas, además de la implementación estratégica en las vías de dispositivos de seguridad y control para las caravanas que comunican a Cúcuta-Tibú-Cúcuta, manteniendo la  seguridad en los perímetros urbanos con la presencia de mayor número de hombres, que permitan el retorno de la normalidad.