Elliott Abrams, enviado especial de Estados Unidos para Venezuela, manifestó que el Gobierno de Donald Trump está dispuesto a apoyar a Colombia ante el despliegue de ejercicios militares ordenados por el presidente de Venezuela Nicolás Maduro en la frontera. 

Abrams dijo que “esto es muy peligroso, si hay ataques en la frontera, Colombia va a responder y obviamente los apoyaremos”. 

Este martes Venezuela iniciará los ejercicios militares a lo largo de la frontera que comparte con Colombia. Dichas actividades se realizarán en los 2.219 kilómetros del corredor fronterizo.

Con relación a estas maniobras militares, el enviado especial de Estados Unidos para Venezuela manifestó: "Espero que sea solo un acto político, sin significado militar o de seguridad; que las Fuerzas Armadas de Venezuela no permitan a Maduro arrastrarlas a un riesgo adicional. Espero que no estén tan locos como para involucrarse en algún tipo de ataque a Colombia". 

En este contexto, el funcionario del Gobierno chavista, Freddy Bernal, dijo que Venezuela envió más de 3.000 militares a la frontera. 

Elliott Abrams también envió un mensaje de alerta por el reciente rearme de una facción disidente de la otrora guerrilla de las Farc liderada por Iván Márquez. “La comunidad internacional debería estar muy preocupada por el apoyo de Maduro a los disidentes de las Farc”, señaló Abrams.

Por otra parte, el enviado estadounidense manifestó que la posible activación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) no está directamente relacionada con una intervención militar. 

"La medida es para reunir al órgano de consulta de los países miembros y definir los pasos a seguir. Es equivocado pensar que es una invasión", comentó. Por ello, indicó que EE. UU. apoya la reactivación para "discutir cómo integrar mejor las respuestas para la crisis en Venezuela", expresó Abrams. 

A grandes rasgos, este tratado le permitiría a Juan Guaidó, autoproclamado presidente de Venezuela, pedir ayuda militar si una nación extranjera o el mismo oficialismo lo agreden.

Para que las funciones de este tratado se pongan en marcha, sería necesaria la aprobación unánime de los miembros del mismo. Las consecuencias irían desde la ruptura de las relaciones diplomáticas con Venezuela, hasta una posible intervención militar en defensa del gobierno interino.

El "Tratado de Río", como también se le conoce al TIAR, fue firmado por primera vez por 21 países en 1947 y establece que un ataque contra uno de los firmantes es una arremetida contra todos los países miembros.

Con información de la Agencia Anadolu