El entrenamiento físico de un futbolista es un papel fundamental durante los partidos. Previamente se debe realizar una planificación que tiene en cuenta el nivel físico de los jugadores, la velocidad, la fuerza y el campo de juego.

Sea en el campo de juego o en el gimnasio, cada jugador debe tener una rutina de entrenamiento. Según el preparador físico, Alexcys Ciprian Sarmiento del Club Bogotá FC, este es el proceso de entrenamiento que debe tener un futbolista de 18 años en adelante:

Buena Alimentación – La dieta del deportista debe ser:

C: Completa E: Equilibrada S: Suficiente A: Adecuada

Con aporte de requerimientos de carbohidratos de 7 gramos/Kg/día y proteína hasta 2 gramos/Kg/día.

Todo esto se aplica con el apoyo de un nutricionista y de acuerdo con las necesidades calóricas de cada deportista y los objetivos físicos, técnicos y tácticos del tipo de juego seleccionado por el equipo.

La preparación física que requiere el equipo para una semifinal o final debe ser planificada bajo una metodología diaria, con una orientación dominante, enfocando a los jugadores de acuerdo con las características técnicas, físicas y psicológicas del rival para poderlos contrarrestar de la forma más adecuada. Se busca que el equipo llegue con bajos niveles de fatiga, muy buena actitud competitiva y un alto estado psicológico.

Algunas de las lesiones más comunes en futbolista son:

  • Trauma de Tejidos Blandos
  • Esguinces de tobillo
  • Lesiones de rodilla (Desde esguinces hasta ruptura de ligamentos cruzados y lesión de menisco)
  • Lesión en los músculos flexores de la rodilla (isquiotibiales como desgarros, contusiones musculares)
  • Tendinitis de los aductores

Las funciones que desempeñan un preparador físico dentro de un equipo de fútbol es la planificación, estructuración y enseñanza durante todo un año, buscando así llevar al jugador a su máximo nivel y su mínimo nivel lesivo muscularmente, siempre con los principios del entrenamiento de la individualización y la graduación, puesto que cada futbolista presenta fisiológicamente y anatómicamente diferentes características.

Por: Érika Blanco Rincón